Desde muy temprana edad su preocupación ha sido siempre la de ayudar a sus semejantes. Para ello, funda el “Club de la Peseta”, cuya actividad principal es la de pedir al que tiene, para llevárselo al que lo necesita.

Como reconocimiento a tan abnegada labor, en el año 1.974, el Gobierno Español le concede la “Gran Cruz de Beneficencia”.

Ana, “Anita”, como cariñosamente se le conoce, es realmente de una gran sencillez, con una cultura elemental, pero con una sabiduría incomparable.

Pulse aquí para ampliar la imagenEn el mes de marzo del año 1.954 empiezan a ocurrirle hechos sobrenaturales. Meses más tarde comienzan, cada día, ininterrumpidamente, los “Sueños Proféticos”, que va escribiendo en unas libretas. Ella da a conocer estos Escritos a componentes de la jerarquía de la Iglesia y a seglares. No cesa en su empeño de que esto sea conocido por todo el mundo, pero su deseo es que la Iglesia sea su portadora. Hace falta un vehículo para transportar a los demás los Escritos que ella recibe. Dios no habla sólo para ella. Dios habla para que lo dé a conocer al resto de los hombres.

En el año 1.975 se editan los dos primeros libros: “Meditaciones y Palabras directas con el Padre Eterno” (tomo I y II).

Año 1.977: Se publican dos nuevos libros, “La Palabra del Creador” y “Te habla el Profeta”, con el Nihil Obstat de la Iglesia Católica, firmado por Monseñor Guerra Campos, obispo de Cuenca.

Año 1.979: Después de numerosas entrevistas con el entonces obispo de Córdoba, Monseñor Infante Florido, y siguiendo su consejo, se mantienen los primeros contactos con jerarquías del Vaticano, entre otros: Monseñor Martínez Somalo, Monseñor Casaroli, Monseñor Seper y Monseñor Ratzinger. Este mismo año, Su Santidad Juan Pablo II recibe en propia mano los libros de Ana García de Cuenca y a través de un interlocutor envía bendiciones especiales para ella.

Ana no deja de insistir para que sus “Mensajes” sean divulgados a través de la Iglesia, por lo que se siguen manteniendo contactos con la Jerarquía Eclesiástica.

Año 1.986: El profesor Aloys G. Tumbo Oeri, catedrático de la Universidad de Nairobi (Kenia), después de conocer la obra de Ana García de Cuenca, propone a ésta para el Premio Nóbel de la Paz.

Año 1.987: Por votación popular, Ana García de Cuenca es nombrada “Cordobesa del año”. En este mismo año es propuesta nuevamente por el profesor Tumbo Oeri para el Nóbel de la Paz.

Año 1.988: Madmud Ali Makki –Presidente de la Asociación Egipcia de Hispanistas, Doctor por la Universidad Complutense de Madrid en la sección de Filología Semítica, miembro de la Academia de Lengua Árabe, condecorado por el Gobierno Español con las Órdenes de Alonso el Sabio y del Mérito Civil, galardonado con el Premio Internacional del Rey de Arabia Saudí para Estudios Literarios, en la especialidad de Estudios Andalusíes, y catedrático de Literatura Andalusí y Jefe del Departamento de Lengua Y Literatura Española de la Facultad de Letras de la Universidad del Cairo–, después de haber leído y estudiado los libros de Ana, propone también a ésta para el Nóbel de la Paz, propuesta que se lleva a cabo durante varios años apoyada por miles de personas.

Actualmente, y continuando con el deseo de Dios, manifestado en sus primeras Comunicaciones a Ana García de Cuenca: “Que Me ves dilo, publícalo”, se han editado 80 volúmenes y aún quedan bastantes más por publicar.

Estos libros, riquísimos en contenido teológico, filosófico y literario, con una abundantísima variedad de temas e ideas, expuestas de una manera asequible a cualquier inteligencia, revelan una inmensa sabiduría, capaz de hacer un gran bien a todo el que los leyere.

“Siendo todo nuevo,
nada es nuevo,
es refrescar el lienzo,
es puchero que hirvió
y que ahora está hirviendo”.

La razón es muy sencilla: Dios sigue siendo el mismo; sus Mandamientos siguen siendo los mismos; la constitución humana, (cuerpo-alma), (tiempo-Eternidad) sigue siendo la misma, y los Evangelios siguen siendo los mismos.

Desde el año
1986 hasta 1996
Ana García de Cuenca ha sido propuesta para el Premio Nobel
de la Paz

El caso de Ana García de Cuenca es un caso poco común, es un caso poco corriente: Dios le habla diariamente desde el año 1.954. Nos encontramos con un caso único en la historia. No se conoce a nadie que Dios se le haya comunicado, diariamente, ininterrumpidamente, durante tanto tiempo.

No se tratan de unas apariciones, donde en la mayoría de los casos, sólo queda el testimonio de algunos que han visto o han creído ver, donde no existe nada que poder analizar y que demuestre que aquello es cierto o falso, y por lo tanto sólo contamos con la fe de unos y el escepticismo de otros.

Ana García de Cuenca, cada noche, tiene un “Sueño Profético”: Dios, cuando está dormida, arroba su espíritu, lo lleva a su Gloria y allí le da una enseñanza, bien de visión o de palabras. Los temas suelen ser muy variados. Lo mismo le hace ver hechos que ocurrieron en la Vida de Dios Hombre, que casos que ocurrieron en la vida de hombres que hoy el espíritu de éstos está en la Gloria. Unas veces es el mismo Dios el que le habla, y otras son espíritus que Dios manda. En ocasiones, estos espíritus son conocidos por el hombre, como pueden ser: Tomás de Aquino, Agustín de Mónica, Teresa de Ávila, Los Apóstoles, y otros muchos de una lista que sería larga de mencionar.

Cuando Ana despierta de estos “Sueños” y el espíritu de ésta vuelve nuevamente a su cuerpo, le continúan hablando de lo que esa noche ha visto y oído. Más tarde, ella se sienta y lo escribe todo en una libreta, dictado por el mismo Dios o espíritus de su Gloria.

Todo esto Dios le ha dicho que lo publique y que lo dé a conocer al hombre.

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